Estaba completamente cansada de gastar dinero mes tras mes en empapadores desechables de plástico que además de costar una fortuna son horribles para el medio ambiente. Decidí arriesgarme con esta alternativa lavable y no me arrepiento en absoluto. La calidad es excelente; aguanta los lavados frecuentes sin deshilacharse ni perder eficacia. ¡Ojalá haberlo conocido antes!























